Ley Fintech, una traba para los nuevos emprendimientos

Fintech

Las empresas Fintech (​finance technology​ ) están revolucionando el mercado mediante tecnologías en los servicios financieros. A través de la digitalización buscan acercar productos de ahorro, inversión, moneda y otros a los usuarios financieros e incorporar a la población que no está bancarizada a través de una inclusión financiera, de esta manera prometen que sus servicios sean menos costosos y más eficientes que los que ofrecen la banca tradicional. Es innegable que las ​Fintech ​ vinieron para quedarse, ya que ofrecen respuestas a los usuarios de productos financieros de una forma mucho más rápida y eficiente, han democratizado la industria dando acceso a quienes no tenían la posibilidad de tener una cuenta, lo que ha permitido trazar nuevos horizontes; ante esta situación, la CNBV y el BM vieron la necesidad de regular a estas empresas, implementando la Ley Fintech en 2018. IMAGEN Mucho se ha hablado de este tema, ya que ha colocado a México como un país vanguardista, por ser uno de los 10 países que han regulado este sector a nivel mundial. Esta ley tiene como retos la inclusión financiera y regular a aquellas empresas que se han sumado a la actividad de brindar servicios financieros mediante el uso de la tecnología. “La inclusión financiera es uno de los grandes retos que tenemos como país para alcanzar un mayor crecimiento económico y para conformar una sociedad más equitativa y justa”​[1] en un país donde el 32% de la población no tiene un producto financiero, sólo el 40% tiene acceso a los servicios bancarios​[2]​ ; además, para el usuario se trata de una ley que lo protege ante entidades que no estén cumpliendo con los requisitos de legalidad establecidos por las autoridades. ¿Por qué es necesario entender el impacto de la Ley Fintech en México? Porque es el resultado necesario de un proceso que ha venido sucediendo gracias a la tecnología y su presencia en el entorno financiero, mismo que ha obligado a las instituciones bancarizadas a ofrecer servicios alternativos netamente digitales para lograr una mayor satisfacción al cliente y, por otro lado, ha sido la catapulta para que, empresas nacientes en la última década estén creado soluciones financieras tecnológicas a los que anteriormente sólo tenían acceso una pequeña parte de la población, hoy día la mayor parte de estas operaciones las puedes realizar mediante un dispositivo móvil.

En este crecimiento orgánico del ecosistema Fintech, muchos emprendimientos y empresas tecnológicas han visto la oportunidad de subirse a esta tendencia, proponiendo productos y servicios innovadores que han potencializado el comercio digital y las operaciones financieras, lo que propició que instituciones como el Banco de México o la Comisión Nacional Bancaria y de Valores voltearan a mirar estos agentes de cambio y decidieran crear la Ley Fintech. Esta ley busca poner un piso mínimo para que las empresas otorguen o cumplan con procesos y estructuras que no pongan en riesgo los ahorros del público, que a través de estas nuevas instituciones no se generen fraudes o que dinero de procedencia ilícita entre por estos medios al sistema bancario. Permitirá formalizar operaciones y generar mayor inversión con el establecimiento de reglas mínimas de gobierno corporativo, protección al consumidor y de conocimiento del cliente e inversionista y aunque moderará su crecimiento en el corto plazo, la regulación Fintech las hará más atractivas para inversionistas locales y ​fintech ​ extranjeras que lleguen al país, además de que harán que este tipo de empresas resulten atractivas para los consumidores, según informa ​Moody’s Investor Service​ [3]

En México existen casi 400 Fintech, de las cuales, 120 estuvieron obligadas a presentar su solicitud. De acuerdo con datos de la CNBV, ésta recibió sólo 85 solicitudes de autorización para operar como Institución de Tecnología Financiera (60 solicitan autorización para operar como Instituciones de Fondos de Pago Electrónico y 25 como Instituciones de Financiamiento Colectivo)​[4]​ , otras tantas, decidieron no sujetarse a la ley y dedicarse simplemente a ser un agregador de pagos​[5]​ , quienes solo proporcionarán infraestructura y tecnología para realizar y recibir pagos con tarjeta, pero no guardan dinero. ¿Qué sucederá con las empresas que decidan implementar productos o servicios financieros y que deban cumplir con la Ley Fintech? Si eres alguien que está pensando en constituir una nueva sociedad para realizar actividades como una Institución de Tecnología Financiera, podrás iniciar tu proceso de autorización ante la CNBV para poder operar bajo esta nueva Ley, cumpliendo todos los requisitos establecidos. Toma en cuenta que corres el riesgo de no cumplir con los requisitos por diversas situaciones, ¡no lo corras!

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[1] Inclusión financiera en México a través de las ​Fintech (tecnología digital), Revista del Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM.
[2]​ INEGI Tercera Encuesta Nacional de Inclusión Financiera.
[3]​ Moody’s Investor Service.
[4]​ Gobierno de México, Comisión Nacional Bancaria y de Valores
[5] Un agregador de pagos es una empresa, sociedad mercantil o persona moral que participa en la Red de Pagos con Tarjetas, ofreciendo el servicio y la infraestructura de las terminales punto de venta para aceptar pagos con tarjetas.